
ISSN-e: 2542-3401
Período: octubreŰdiciembre, 2025
Universidad, Ciencia y Tecnología
Vol. 29, Núm. 129 (pp. 70Ű77)
emocional, la autoestima y la motivación intrínseca Ůdesempeñan un papel crucial en la conĄguración
de trayectorias resilientes [
6], [7], [15]. La regulación emocional ha sido especialmente destacada por su
relación con la reducción de comportamientos disruptivos, el fortalecimiento de habilidades prosociales
y la mejora del rendimiento ac adémico. Estos recursos internos permiten a los niños procesar de manera
más eĄciente el estrés y tomar decisiones más adaptativas frente a los desafíos diarios.
Asimismo, el contexto familiar aparece como un componente clave en la consolidación de la re-
siliencia. La existencia de vínculos afectivos seguros con los cuidadores primarios ha sido asociada a un
mayor desarrollo de competencias emocionales, capacidad empática y conĄanza personal [
2], [4], [9].
Las prácticas de crianza sensibles, caracterizadas por la contención emocional, la supervisión efectiva
y el acompañamiento respetuoso, resultan decisivas en la prevención de trastornos emocionales y en la
potenciación del bienestar infantil [
10], [17].
En relación con el entorno comunitario, se ha demostrado que el acceso a redes sociales de apoyo,
la participación activa en la comunidad y la pertenencia a grupos con normas compartidas actúan como
estructuras que amortiguan el impacto de la exclusión o la violencia estructural. Las acciones colectivas
que refuerzan el sentido de pertenencia han mostrado resultados positivos en la cohesión social y en
la creación de entornos más equitativos y contenedores para los niños en situación de riesgo [
5], [20],
[
13].
Otro componente relevante en la comprensión de la resiliencia es el papel de las experiencias
infantiles positivas (BCEs), como el juego libre, la expresión creativa, la interacción respetuosa con
adultos signiĄcativos y la vivencia de rutinas estructuradas. Estas experiencias, más allá de contrarrestar
el daño de las experiencias adversas, tienen un valor intrínseco al generar seguridad, motivación y sentido
de propósito [
7], [12], [13]. La literatura ha sugerido que el fome nto deliberado de BCEs puede actuar
como estrategia preventiva frente al estrés tóxico, promoviendo una salud mental más estable a largo
plazo.
El marco teórico también considera la inĆuencia de las políticas públicas y los programas de inter-
vención estructurada. Los programas de transferencia condicionada han demostrado mejorar la salud
emocional, el desempeño académico y la integración social de los niños beneĄciarios, consolidando re-
sultados sostenibles que trascienden la infancia [
15], [19]. De manera similar, las tecnologías digitales
aplicadas a la salud mental han abierto nuevas vías para la detección precoz de traumas y el seguimiento
clínico en contextos con baja cobertura sanitaria [
10], [18].
De manera que, la resiliencia infantil no puede abordarse desde una única dimensión. Su desarrollo
requiere la interacción coordinada de factores individuales, familiares, escolares, comunitarios e institu-
cionales. Esta visión ecológica, sostenida por la evidencia empírica, proporciona un marco integrador
que permite comprender cómo los niños pueden superar situaciones adversas y construir trayectorias de
vida saludables, especialmente en contextos donde la vulnerabilidad es estructural y persistente [
1], [6],
[
4], [11], [16].
III. METODOLOGÍA
La presente revisión sistemática utilizó la metodología PRISMA (Preferred Reporting Items for
Systematic Reviews and Meta-Analyses) como marco estructural para garantizar la transparencia, rigu-
rosidad y trazabilidad en cada etapa del proceso. Este enfoque permitió organizar de forma secuencial
la búsqueda, Ąltrado y selección de los artículos cientíĄcos más relevantes sobre los factores protectores
en el desarrollo de la resiliencia infantil en contextos de vulnerabilidad.
La estrategia de búsqueda se ejecutó en bases de datos especializadas reconocidas por su alcance
y conĄabilidad, tales como PubMed, Scopus, Web of Science, SciELO y Frontiers. Para ello se em-
plearon descriptores clave en inglés y español, incluidos los términos: resilience, protective determinants,
childhood, vulnerability, early adversity, y sus equivalentes en español. Estas combinaciones, integradas
mediante operadores booleanos, permitieron captar una muestra amplia y metodológicamente relevante.
Como resultado del proceso de búsqueda inicial, se identiĄcó un total preliminar de 186 registros,
los cuales fueron depurados mediante la eliminación de duplicados, la revisión del título y resumen, y
la aplicación de los criterios de inclusión y exclusión previamente establecidos. Este Ćujo de selección
se resume en la Figura
1, correspondiente al diagrama PRISMA.
Merino I. Revisión sistemática sobre los determinantes de la resiliencia infantil en contextos de
vulnerabilidad
72