
ISSN-e: 2542-3401
Período: eneroŰmarzo, 2026
Universidad, Ciencia y Tecnología
Vol. 30, Núm. 130 (pp. 9Ű18)
I. INTRODUCCIÓN
Los derrames petroleros en ambientes costeros constituyen graves amenazas para los ecosistemas
marinos y litorales, afectando la bio diversidad, la salud humana y las economías locales. Desde el
primer gran derrame de petróleo registrado en 1903 en costas australianas, el número de derrames de
petróleo ha ido en aumento, así entre 1967 y 2017 se han registrado al menos 2316 derrames que han
liberado cada uno más de 30 000 barriles de petróleo cada uno [
1]. Otros eventos importantes como el
de Deepwater Horizon, ocurrido en Estados Unidos en 2010, y el de Prestige en España en 2002 han
mostrado que se requieren técnicas de remediación capaces de adaptarse a condiciones oceanográĄcas
variables y ecosistemas sensibles, entre las cuales se tienen a las físicas (barreras, skimmers), químicas
(dispersantes, solidiĄcadores), biológicas (bioestimulación, bioaumentación); así como las más mod-
ernas y recientes como el empleo de nanomateriales y enzimas catalíticas. La selección de la técnica
depende de diversos factores como son: la clase de hidrocarburo, la salinidad, la temperatura, el tipo
de sustrato costero y la urgencia de respuesta [
2], [3].
Estudios recientes han demostrado que las técnicas de biorremediación, especialmente las que
emplean microorganismos propios de la zona impactada por el derrame, ofrecen ventajas al ser aplicadas
en áreas costeras, aunque su efectividad puede verse limitada por condiciones ambientales extremas [
4],
[
5]. Por otro lado, tecnologías basadas en nanomateriales han mostrado alta eĄciencia en la adsorción
y degradación de hidrocarburos, pero existe preocupación por su posible toxicidad y su viabilidad para
ser implementadas en gran escala [3], [6], [7].
Este artículo se basa en una revisión sistemática acerca de los diez derrames petroleros costeros
más importantes a nivel mundial, analizando las técnicas de remediación empleadas, analizando su
efectividad y limitaciones, así como analizando técnicas de remediación que aún no se han aplicado en
derrames petroleros costeros para reconocer vacíos y proponer nuevas investigaciones.
El artículo se ha organizado en secciones. En la primera de ellas se hace una introducción al tema
exponiendo la problemática y los objetivos; a continuación, la sección de desarrollo, en la que se aporta
información teórica necesaria para comprender las técnicas de remediación. Luego, en la sección de
metodología, se expone el procedimiento realizado para la búsqueda y el procesamiento de los datos.
Como siguiente punto, en la sección de resultados, se presentan los principales hallazgos y las tendencias
actuales respecto a las técnicas de remediación empleadas en grandes derrames de petróleo en costas,
y como sección Ąnal se exponen las conclusiones de la investigación.
II. MARCO TEÓRICO
Las técnicas de remediación aplicadas en ambientes costeros tras derrames petroleros se han di-
versiĄcado en función de la complejidad ecológica, el tipo de hidrocarburo vertido y la urgencia de
respuesta. Estas estrategias se agrupan en cuatro categorías principales: mecánicas, químicas, biológi-
cas y emergentes, cada una con ventajas operativas y limitaciones ambientales que deben considerarse
según el ecosistema afectado [
1].
Las técnicas mecánicas, como barreras Ćotantes, skimmers y sistemas de succión, se emplean
principalmente en etapas iniciales para contener y recuperar el crudo superĄcial. Estas técnicas han
demostrado ser efectivas en aguas tranquilas y accesibles, como playas arenosas, pero presentan limita-
ciones en zonas de alta energía o vegetación densa [
2], [3]. Por otro lado, los métodos químicos basados
en el uso de dispersantes y solidiĄcadores permiten una rápida fragmentación del petróleo, facilitando
su dispersión y degradación. Sin embargo, su aplicación en ecosistemas sensibles como manglares puede
generar toxicidad residual y afectación prolongada [
3].
Por otro lado, las técnic as biológicas se reĄeren principalmente a la biorremediación, mediante
microorganismos nativos o introducidos [
5], que constituye una alternativa ecológica en ambientes con
baja energía y alta retención de contaminantes, como marismas y estuarios. En este contexto, Manasseh
y Humpfrey destacan que la efectividad de estos métodos depende de factores como la temperatura,
la salinidad y la disponibilidad de nutrientes, siendo especialmente útil en escenarios donde el acceso
físico es limitado [
4]. En paralelo, tecnologías emergentes como el uso de nanomateriales adsorbentes y
enzimas catalíticas han mostrado alta eĄciencia en la degradación de hidrocarburos, aunque requieren
evaluación de su toxicidad y viabilidad operativa [3], [7].
Peralta R. et al. Estrategias de remediación aplicadas en los principales derrames de petróleo costeros
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