
ISSN-e: 2542-3401
Período: eneroŰmarzo, 2026
Universidad, Ciencia y Tecnología
Vol. 30, Núm. 130 (pp. 66Ű75)
En este marco surge la estrategia Antes, Durante y Después (APA), concebida como un andamiaje
didáctico estructurado que guía al estudiante a lo largo de las distintas fases del procesamiento textual.
Este modelo se fundamenta en la necesidad de transformar al lector pasivo en un agente activo y
consciente de su propio aprendizaje, proporcionando una secuencia predecible de acciones que favorecen
la autorregulación y la construcción progresiva del signiĄcado [
13], [14]. Desde una perspectiva teórica,
la estrategia APA se alinea con los enfoques cognitivos e interactivos de la comprensión lectora, los
cuales conciben la lectura no como una simple decodiĄcación lineal de información, sino como un
proceso dinámico que emerge de la interacción entre el texto, los conocimientos previos del lector y el
contexto sociocognitivo en el que se produce la lectura [15].
Esta concepción interactiva de la comprensión lectora ha sido ampliamente respaldada p or la lingüís-
tica aplicada, que deĄne la lectura como una actividad cognitiva compleja en la que el lector formula
hipótesis, realiza inferencias, valida interpretaciones y ajusta constantemente su comprensión en fun-
ción de la información textual disponible [
16]. En consecuencia, la evaluación de esta competencia
exige su desagregación en dimensiones observables que reĆejen distintos niveles de profundidad en el
procesamiento del texto. En este sentido, la literatura converge en la identiĄcación de tres dimensiones
fundamentales: literal, inferencial y crítica, las cuales permiten analizar de manera progresiva la calidad
de la comprensión alcanzada.
La dimensión literal constituye el nivel más básico de la comprensión lectora y se centra en la
identiĄcación y recuperación de información explícita presente en el texto, tales como datos, ideas
principales y detalles especíĄcos formulados de manera directa. Aunque este nivel es indispensable
como punto de partida, su alcance resulta limitado cuando no se articula con procesos cognitivos de
mayor complejidad [
17]. En un segundo nivel, la dimensión inferencial exige que el lector vaya más
allá de la información explícita, estableciendo relaciones lógicas, deduciendo signiĄcados implícitos,
interpretando referencias anafóricas y construyendo una representación global y coherente del texto.
Este tipo de procesamiento demanda una participación activa del lector y una interacción constante
entre el texto y sus esquemas cognitivos previos [
18].
La dimensión crítica, por su parte, representa el nivel más avanzado de la comprensión lectora y se
maniĄesta cuando el lector es capaz de evaluar el contenido del texto, analizar la intención comunicativa
del autor, contrastar la información con otros conocimientos o fuentes y formular juicios argumentados.
Este nivel de comprensión es particularmente relevante en contextos universitarios, donde se espera
que el estudiante no solo comprenda lo que lee, sino que también adopte una postura reĆexiva y
fundamentada frente a los textos académicos y profesionales [
19]. Desde esta perspectiva, una estrategia
didáctica eĄcaz de be propiciar el tránsito del estudiante desde una comprensión meramente literal hacia
niveles inferenciales y críticos, ya que estos constituyen el núcleo de la competencia lectora de un usuario
independiente.
La estrategia APA operacionaliza estos principios teóricos mediante una secuencia de fases inspirada
en el comportamiento de los lectores expertos. La fase previa a la lectura se orienta a la activación
consciente de los conocimientos previos y a la formulación de expectativas sobre el texto, a través del
análisis de paratextos, la anticipación temática y la deĄnición de un propósito lector. Estas acciones
preparan el terreno cognitivo para la incorporación de nueva información, incrementan la motivación
y reducen la carga cognitiva asociada a la lectura en lengua extranjera [
14]. Durante la lectura, el
énfasis se sitúa en el monitoreo continuo de la comprensión, promoviendo técnicas como el subrayado
estratégico, la clariĄcación contextual del léxic o desconocido, la veriĄcación de hipótesis y la realización
de inferencias inmediatas, lo que fortalece la autorregulación y la dimensión inferencial de la comprensión
[
20].
Finalmente, la fase posterior a la lectura se orienta a la consolidación y profundización del apren-
dizaje, mediante actividades de síntesis, reorganización de la información y reĆexión crítica. En esta
etapa, el estudiante es invitado a evaluar el contenido del texto, contrastar perspectivas y expresar opin-
iones fundamentadas, lo que favorece el desarrollo pleno de la dimensión crítica y la transferencia del
conocimiento a nuevos contextos académicos y profesionales [
16]. La integración sistemática de estas
tres fases convierte a la estrategia APA en una herramienta pedagógica con un alto potencial formativo,
al promover no solo la mejora de la comprensión lectora, sino también el desarrollo de competencias
metacognitivas transferibles a otras áreas del aprendizaje.
Pese al consenso existente sobre la relevancia de las estrategias metacognitivas y secuenciales en
Risco C., y Rivera J. Efectividad de la estrategia APA en la comprensión lectora en francés
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