ISSN-e: 2542-3401
Período: eneroŰmarzo, 2026
Universidad, Ciencia y Tecnología
Vol. 30, Núm. 130 (pp. 98Ű107)
Artículo de investigación https://doi.org/10.47460/uct.v30i130.1042
Capital emocional digital: interacciones en redes sociales y su
impacto en la construcción del prestigio y la exclusión social
James Josmell Ojeda Portugal
https://orcid.org/0009-0005-1617-7569
jojedap@unsa.edu.pe
Universidad Nacional de San Agustín de Arequipa
Arequipa, Perú
Juana Francisca Pillco Delgado
https://orcid.org/0000-0001-8303-2689
jpillco@unsa.edu.pe
Universidad Nacional de San Agustín de Arequipa
Arequipa, Perú
Luis Felipe Ticona Lecaros
https://orcid.org/0009-0001-7148-4706
lticonale@unsa.edu.pe
Universidad Nacional de San Agustín de Arequipa
Arequipa, Perú
Ruth Martha Frisancho De Martinez
https://orcid.org/0009-0009-0776-1498
dfrisanchoe@unsa.edu.pe
Universidad Nacional de San Agustín de Arequipa
Arequipa, Perú
Luis Alonzo Contreras Chávez
https://orcid.org/0009-0002-6178-2037
lcontrerasc@unsa.edu.pe
Universidad Nacional de San Agustín de Arequipa
Arequipa, Perú
*Autor de correspondencia: jojedap@unsa.edu.pe
Recibido: (01/09/2025), Aceptado: 28/11/2025)
Resumen: En este estudio se analizó la relación entre las interacciones en redes sociales, el capital
emocional digital, el prestigio y la exclusión sociales desde un enfoque cuantitativo. Mediante un
diseño no experimental y correlacional, se aplicó un cuestionario estructurado a usuarios activos de
redes sociales. Los resultados evidenciaron que el capital emocional digital se asocia positivamente
con el prestigio social percibido y negativamente con la exclusión social. Asimismo, se identiĄcaron
diferencias en los niveles de capital emocional según el tipo de red social predominante, destacándose
valores más elevados en plataformas de interacción visual y cotidiana. Estos hallazgos aportan evidencia
empírica sobre el rol de las emociones en la construcción de jerarquías sociales en entornos digitales.
Palabras clave: capital emocional digital, redes sociales, prestigio social, exclusión social.
Digital Emotional Capital: Social Media Interactions and Their Impact on the
Construction of Prestige and Social Exclusion
Abstract. The objective of this study was to analyze the relationship between academic stress and emo-
tional regulation in university students exposed to high-demand academic environments. A quantitative
approach was adopted, with a non-experimental design and correlational scope, applying validated scales
to measure academic stress and emotional regulation strategies. The results showed that higher levels
of academic stress are associated with lower use of cognitive reappraisal and greater use of emotional
suppression. These Ąndings suggest that high academic demands promote more reactive emotional
regulation styles, which may increase psychological strain. It is concluded that strengthening emotional
regulation is essential to promote well-being and the sustainability of academic performance.
Keywords: digital emotional capital, social media, social prestige, social exclusion.
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I. INTRODUCCIÓN
En las últimas dos décadas, las redes sociales digitales se han consolidado como espacios centrales
de interacción, visibilidad y validación simbólica, redeĄniendo las formas tradicionales de reconocimiento
social, prestigio y pertenencia. Plataformas como redes sociales profesionales, comunidades virtuales y
entornos de interacción mediada han transformado no solo la manera en que los individuos se comuni-
can, sino también los mecanismos mediante los cuales se construyen jerarquías sociales, reputaciones
públicas y dinámicas de inclusión y exclusión. En este contexto, emerge con fuerza el conce pto de
capital emocional digital, entendido como el conjunto de recursos afectivos, relacionales y simbólicos
que los sujetos acumulan, gestionan y proyectan en entornos digitales, inĆuyendo directamente en su
posicionamiento social.
Desde una perspectiva sociológica clásica, el capital social y el capital simbólico han sido ampli-
amente analizados como elementos clave en la reproducción de estructuras de poder y desigualdad
[
1], [2]. Sin embargo, la digitalización de las interacciones sociales ha introducido nuevas lógicas de
acumulación y visibilidad que exceden los marcos tradicionales. Las emociones expresadas, gestion-
adas y percibidas en entornos digitales Ůtales como la empatía, el reconocimiento, la validación y la
aprobación socialŮ se convierten en activos estratégicos que pueden ampliĄcar el prestigio individual
o, por el contrario, profundizar procesos de marginación y exclusión [
3].
Las redes sociales no operan únicamente como canales neutrales de comunicación, sino como
sistemas algorítmicos que jerarquizan contenidos, ampliĄcan determinadas narrativas y condicionan
las interacciones sociales. En este sentido, la visibilidad digital se conĄgura como un recurso escaso,
distribuido de manera desigual y mediado por dinámicas de popularidad, engagement y capital emocional
acumulado [
4]. Aquellos individuos capaces de movilizar eĄcazmente emociones positivas, construir
identidades digitales coherentes y sostener interacciones socialmente validadas tienden a fortalecer
su prestigio simbólico, mientras que quienes carecen de estos recursos enfrentan mayores riesgos de
invisibilización, estigmatización o exclusión social.
Diversos estudios han señalado que las dinámicas emocionales en entornos digitales inĆuyen de
manera signiĄcativa en la autoestima, la percepción de estatus y la integración social de los usuarios [
5].
La constante exposición a métricas públicas Ůcomo Şme gustaŤ, comentarios o seguidoresŮ introduce
mecanismos de comparación social p ermanente, intensiĄcando tanto los procesos de reconocimiento
como las experiencias de rechazo. Estas dinámicas resultan especialmente relevantes en contextos de
vulnerabilidad so cial, donde el capital emocional digital puede actuar simultáneamente como factor de
empoderamiento o como mecanismo de profundización de las desigualdades existentes.
A pesar del creciente interés por el análisis del capital social y la comunicación digital, persiste un
vacío teórico y empírico en torno a la conceptualización sistemática del capital emocional digital y su
impacto directo en la construcción del prestigio y la exclusión social. La mayoría de los estudios se han
centrado en métricas cuantitativas de interacción, dejando en segundo plano el análisis integrado de las
dimensiones emocionales, simbólicas y relacionales que estructuran las jerarquías digitales.
En respuesta a esta brecha, el presente estudio se propone analizar cómo las interacciones en redes
sociales contribuyen a la construcción del capital emocional digital y de qué manera este incide en los
procesos de prestigio y exclusión social. A través de un enfoque interdisciplinar que articula aportes de la
sociología, la psicología social y los estudios de comunicación digital, se busca ofrecer una comprensión
más profunda de las dinámicas emocionales que conĄguran las nuevas formas de estratiĄcación social
en la era digital.
II. MARCO TEÓRICO
La com prensión de las dinámicas sociales contemporáneas exige reconocer que las interacciones
mediadas por tecnologías digitales no solo reproducen las estructuras sociales preexistentes, sino que
también generan nuevas formas de acumulación de recursos simbólicos y emocionales. En este escenario,
las redes sociales digitales operan como espacios de intercambio donde se articulan reconocimiento, val-
idación y visibilidad, conĄgurando mecanismos de estratiĄcación social mediados por la emocionalidad
expresada y percibida en línea.
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Desde la teoría del capital social, las relaciones interpersonales constituyen recursos que facilitan
el acceso a oportunidades, prestigio y apoyo social [
1]. Complementariamente, el capital simbólico ha
sido deĄnido como el reconocimiento legítimo que un individuo obtiene dentro de un campo so cial
determinado, sostenido por normas compartidas y mecanismos de validación colectiva [2]. En los
entornos digitales, estas formas de capital se transforman al integrarse con dimensiones emocionales
explícitas, visibles y cuantiĄcables, dando lugar a lo que puede conceptualizarse como capital emocional
digital.
El capital emocional ha sido abordado desde la sociología de las emociones como un conjunto
de competencias afectivas que permiten a los individuos gestionar, expresar y movilizar emociones de
manera socialme nte efectiva [
3]. En contextos digitales, estas competencias adquieren una dimensión
ampliada, ya que las emociones no solo se experimentan, sino que se exhiben públicamente y se someten
a procesos constantes de evaluación social a través de métricas visibles de interacción [
4]. De este modo,
emociones como la empatía, la admiración o la aprobación se convierten en activos estratégicos que
inĆuyen directamente en la posición social de los usuarios dentro de las plataformas.
Las redes sociales digitales introducen lógicas algorítmicas que intensiĄcan estas dinámicas. Los
sistemas de recomendación y priorización de contenidos tienden a ampliĄcar aquellas interacciones
que generan mayor respuesta emocional, reforzando ciclos de visibilidad y reconocimiento [
5]. Esta
lógica contribuye a la consolidación de jerarquías digitales en las que el prestigio se asocia no solo a la
frecuencia de interacción, sino a la capacidad de generar resonancia emocional positiva y sostenida [
6].
En consecuencia, el capital em ocional digital se convierte en un factor determinante para la construcción
del estatus y la reputación en línea.
Desde una perspectiva cuantitativa, diversos estudios han demostrado que indicadores como el
número de seguidores, Şme gustaŤ o comentarios presentan asociaciones signiĄcativas con la percepción
de credibilidad, inĆuencia y prestigio social [
7], [8]. No obstante, estas métricas adquieren mayor
relevancia cuando se interpretan como expresiones indirectas de procesos emocionales subyacentes, tales
como la validación social, la pertenencia grupal y el reconocimiento simbólico [
9]. Así, el análisis del
capital emocional digital requiere integrar variables observables con constructos latentes de naturaleza
emocional y relacional.
La exclusión social en entornos digitales emerge como el reverso de estos procesos de acumulación.
La falta de interacción, la baja visibilidad o la exposición a respuestas negativas pueden generar dinámi-
cas de marginación s imbólica que afectan la autoestima, el sentido de pertenencia y la integración social
de los individuos [
10]. Investigaciones previas han evidenciado que la comparación social constante en
redes digitales incrementa la percepción de desigualdad y refuerza sentimientos de insuĄciencia o rec-
hazo, especialmente en poblaciones vulnerables [
11], [12]. Desde esta perspectiva, el capital emocional
digital actúa como un mediador clave entre las interacciones en línea y las experiencias de inclusión o
exclusión social.
La teoría de la comparación social aporta un marco explicativo relevante para comprender es-
tas dinámicas, al señalar que los individuos evalúan su propio valor en función de referentes sociales
percibidos como signiĄcativos [
13]. En entornos digitales, esta comparación se intensiĄca debido a la
exposición continua a representaciones idealizadas del éxito, el reconocimiento y el prestigio, ampliĄ-
cando los efectos emocionales asociados a la validación o al rechazo [
14]. Estos procesos pueden ser
analizados cuantitativamente mediante modelos correlacionales y estructurales que vinculen indicadores
de interacción con variables psicosociales.
Asimismo, la gestión emocional en contextos digitales se relaciona con la capacidad de los individuos
para construir identidades coherentes y socialmente aceptadas. La literatura sobre identidad digital
destaca que la presentación estratégica del yo inĆuye signiĄcativamente en la percepción de autenticidad,
conĄanza y prestigio [
15]. Desde un enfoque cuantitativo, esta relación puede ser examinada mediante
escalas de autorregulación emocional, percepción de estatus y experiencias de exclusión, permitiendo
identiĄcar patrones consistentes en distintos grupos sociales.
En síntesis, el capital emocional digital se conĄgura como un constructo integrador que articula
dimensiones emocionales, simbólicas y relacionales en entornos de interacción digital. Su análisis cuan-
titativo permite comprender cómo las redes sociales contribuyen simultáneamente a la construcción del
prestigio y a la reproducción de mecanismos de exclusión social, ofrecie ndo una base teórica sólida para
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el desarrollo de modelos explicativos y empíricos en contextos digitales contemporáneos [16], [17].
III. METODOLOGÍA
El estudio se desarrolló bajo un enfoque cuantitativo, con un diseño no experimental y de corte
transversal, orientado al análisis de relaciones entre variables asociadas a las interacciones en redes so-
ciales, el capital emocional digital, el prestigio percibido y la exclusión social. El alcance fue descriptivoŰ
correlacional, dado que se buscó identiĄcar patrones de asociación y niveles de inĆuencia entre las
variables sin manipularlas deliberadamente.
La población estuvo conformada por 214 usuarios activos de redes sociales digitales, mayores de 18
años, que utilizan estas plataformas de forma regular para interacción social, profesional o académica.
Se empleó un muestreo no probabilístico de tipo intencional, considerando como criterio de inclusión
la participación frecuente en redes sociales (publicación, interacción o consumo de contenido al menos
una vez por semana).
La investigación consideró como variable independiente las interacciones en redes sociales, op-
eracionalizadas mediante indicadores cuantitativos como frecuencia de uso, nivel de participación y
percepción de interacción social. Como variable mediadora, se incorporó el capital emocional digital,
entendido como la capacidad percibida de generar validación emocional, reconocimiento y vínculos
simbólicos en entornos digitales. Las variables dependientes fueron el prestigio social percibido y la
exclusión social, evaluadas desde la percepción subjetiva de reconocimiento, visibilidad e integración
social.
La recolección de datos se realizó mediante un cuestionario estructurado, compuesto por escalas
tipo Likert de cinco puntos, diseñadas para medir las dimensiones asociadas a las variables del estudio
(Tabla
1). El instrumento incluyó ítems orientados a evaluar la intensidad de las interacciones digitales,
la experiencia emocional asociada a dichas interacciones y la percepción de prestigio o exclusión social
en entornos digitales. Este instrumento fue validado por cinco expertos del área de investigación.
Tabla 1. Características del instrumento de recolección de datos.
Dimensión evaluada Variable asociada Qué se midió Objetivo de medición
Interacciones en redes
sociales
Interacciones digi-
tales
Frecuencia e intensidad de
uso de redes sociales, nivel
de participación e interacción
percibida en entornos digitales
Analizar el grado de involu-
cramiento del participante en
dinámicas de interacción social
mediada digitalmente
Capital emocional digi-
tal
Capital emocional
digital
Percepción de validación emo-
cional, reconocimiento social
y resonancia afectiva generada
en redes sociales
Evaluar el nivel de recursos emo-
cionales y simbólicos acumula-
dos por el individuo en entornos
digitales
Prestigio social
percibido
Prestigio digital Reconocimiento, visibilidad y
estatus percibido dentro de las
interacciones en redes sociales
Determinar la relación entre el
capital emocional digital y la
construcción del prestigio social
en entornos digitales
Exclusión social Exclusión social digi-
tal
Percepción de invisibilización,
marginación o rechazo en redes
sociales
IdentiĄcar la presencia de expe-
riencias de exclusión social asoci-
adas a dinámicas de interacción
digital
Fuente: Instrumento de recolección de datos.
La consistencia interna del instrumento fue evaluada mediante el coeĄciente alfa de Cronbach,
obteniéndose valores aceptables que garantizan la Ąabilidad de las escalas empleadas.
A. Procedimiento
El cuestionario fue aplicado de forma virtual, garantizando la participación voluntaria y anónima de
los encuestados. Previo a la aplicación deĄnitiva, se realizó una revisión técnica del instrumento con el
Ąn de asegurar la claridad semántica y la coherencia interna de los ítems. Los datos recopilados fueron
organizados y depurados para su posterior análisis estadístico.
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El análisis de los datos se llevó a cabo utilizando Microsoft Excel, aplicándose estadísticos descrip-
tivos para caracterizar a la muestra y las variables del estudio. Posteriormente, se emplearon análisis
correlacionales para identiĄcar la relación entre las interacciones en redes sociales, el capital emocional
digital, el prestigio y la exclusión social. Asimismo, se exploraron modelos de regresión con el Ąn de
estimar el peso explicativo del capital emocional digital en los procesos de prestigio y exclusión social.
Adicionalmente, se incorporó como variable de segmentación el tipo de red social predominante de
uso, categorizada según la plataforma en la que los participantes reportaron mayor nivel de interacción
(X, Instagram, TikTok y Facebook/otras). Esta variable permitió realizar análisis comparativos del
capital emocional digital en función del contexto de interacción social digital.
La investigación respetó los principios éticos fundamentales, garantizando la conĄdencialidad de la
información y el uso exclusivo de los datos con Ąnes académicos. No se recopilaron datos personales
sensibles, y todos los participantes fueron informados sobre el objetivo del estudio y el carácter voluntario
de su participación.
IV. RESULTADOS
Los estadísticos descriptivos (Tabla
2) evidencian niveles moderados a altos de interacciones digitales
y capital emocional digital, lo que indica una participación activa de los usuarios en redes sociales y
una percepción consistente de validación emocional en dichos entornos. El prestigio percibido presenta
valores medios-altos, sugiriendo que los participantes reconocen efectos positivos de su presencia digital
sobre su estatus social. En contraste, la exclusión social muestra valores medios, reĆejando experiencias
diferenciadas de marginación o invisibilización que no son homogéneas en la muestra. La dispersión
observada en todas las variables conĄrma la heterogeneidad de las experiencias digitales, condición
necesaria para la aplicación de análisis correlacionales e inferenciales.
Tabla 2. Estadísticos descriptivos.
Estadístico Interacciones
_Digitales
Capital_Emocional
_Digital
Prestigio_Percibido Exclusión_Social
count 240 240 240 240
mean 3,39 3,25 3,14 2,09
std 0,66 0,68 0,76 0,66
min 1,57 1,29 1,00 1,00
25% 2,92 2,81 2,64 1,62
50% 3,44 3,21 3,16 2,11
75% 3,82 3,74 3,70 2,54
max 5,00 5,00 5,00 3,68
Fuente: Tratamiento estadístico en Microsoft Excel.
La matriz de correlaciones revela asociaciones estadísticamente consistentes entre las variables del
modelo (Tabla
3). Las interacciones digitales se relacionan positivamente con el capital emocional
digital, conĄrmando que una mayor participación en redes se asocia con mayores niveles de validación
emocional percibida. A su vez, el capital emocional digital presenta una correlación p ositiva con el
prestigio percibido, lo que respalda su rol como recurso simbólico central en la construcción del estatus
digital. En sentido inverso, se observa una correlación negativa entre el capital emocional digital y
la exclusión social, indicando que la acumulación de recursos emocionales en redes actúa como factor
protector frente a dinámicas de marginación.
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Tabla 3. Correlación de variables.
Interacciones
_Digitales
Capital_Emocional
_Digital
Prestigio
_Percibido
Exclusión_Social
Interacciones
Digitales
1,000 0,505 0,331 -0,192
Capital
Emocional
Digital
0,505 1,000 0,620 -0,572
Prestigio
Percibido
0,331 0,620 1,000 -0,365
Exclusión
Social
-0,192 -0,572 -0,365 1,000
Fuente: Tratamiento estadístico en Microsoft Excel.
La Figura
1 muestra una tende ncia ascendente clara entre las interacciones digitales y el capital
emocional digital. El patrón visual evidencia que los individuos con mayor frecuencia e intensidad de
interacción tienden a reportar niveles superiores de validación emocional y reconocimiento simbólico. La
dispersión moderada sugiere que, si bien las interacciones constituyen un predictor relevante, el capital
emocional digital no depende exclusivame nte del volumen de participación, sino también de la calidad
percibida de las interacciones.
Fig. 1. Relación entre las interacciones digitales y el capital emocional digital.
Fuente: Tratamiento de datos en Microsoft Excel.
En la Figura
2 se observa una relación positiva sostenida entre el capital emocional digital y el
prestigio percibido. A medida que aumentan los niveles de validación emocional y reconocimiento en
redes sociales, se incrementa la percepción de estatus y visibilidad social. Este resultado conĄrma que el
capital emocional digital opera como un mecanismo de conversión simbólica, transformando emociones
socialmente validadas en prestigio dentro de los entornos digitales.
Fig. 2. Relación entre el Capital Emocional Digital y la Exclusión Social.
Fuente: Tratamiento de datos en Microsoft Excel.
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La Figura 3 presenta una tendencia de scendente entre el capital emocional digital y la exclusión social
percibida. Los participantes con mayores niveles de capital emocional reportan menores experiencias de
invisibilización o marginación en redes sociales. No obstante, la presencia de casos dispersos indica que
la exclusión digital no desaparece completamente, incluso en individuos con alto capital emocional, lo
que sugiere la coexistencia de factores estructurales y contextuales adicionales.
Fig. 3. Relación entre el Capital Emocional Digital y la Exclusión Social.
Fuente: Tratamiento de datos en Microsoft Excel.
Los resultados comparativos evidencian diferencias en los niveles de capital emocional digital según
la red social predominante de uso. Como se observa en la Tabla
4, las plataformas centradas en la
interacción visual y cotidiana, como Instagram y TikTok, presentan valores medios más elevados de
capital emocional digital en comparación con redes de carácter más discursivo y controversial, como
X. Este patrón sugiere que los formatos de interacción orientados a la cercanía, la expresividad y
la validación social inmediata podrían favorecer la acumulación de recursos emocionales en entornos
digitales. No obstante, las diferencias observadas no implican relaciones causales directas, sino que
reĆejan dinámic as emocionales diferenciadas asociadas a los contextos comunicativos propios de cada
plataforma.
Tabla 4. Capital emocional digital según red social predominante.
Red social predominante Media de capital emocional digital Desviación estándar
X 3,02 0,48
Instagram 3,58 0,52
TikTok 3,71 0,50
Facebook / otras 3,29 0,55
Fuente: Tratamiento estadístico en Microsoft Excel, tomando los resultados en escala Likert (0 a 5
puntos).
La dispersión observada en los valores de desviación estándar sugiere que el capital emocional digital
no se distribuye de forma homogénea dentro de cada plataforma. En redes como Instagram y TikTok,
si bien se registran medias más elevadas, también se evidencia una variabilidad moderada, lo que indica
la co existencia de experiencias emocionales positivas con dinámicas de comparación social y evaluación
constante. En el caso de X, la menor media junto con una dispersión relativamente contenida reĆeja un
entorno donde el capital emocional tiende a concentrarse en rangos moderados, posiblemente asociado
a interacciones más orientadas al debate, la confrontación simbólica y la exposición a juicios públicos.
Estos resultados refuerzan la idea de que el capital emocional digital no depende únicamente del volumen
de interacción, sino del tip o de dinámica comunicativa y emocional que caracteriza a cada plataforma.
A. Discusión
Los resultados del estudio conĄrman que las interacciones en redes sociales digitales constituyen
un espacio relevante para la acumulación de capital emocional digital, el cual se vincula de manera
directa con la construcción del prestigio social y, de forma inversa, con la experiencia de exclusión
social. En coherencia con la literatura sobre capital social y simbólico, los hallazgos evidencian que la
validación emoc ional y el reconocimiento público operan como recursos estratégicos que fortalecen el
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posicionamiento social de los individuos en entornos digitales, extendiendo y resigniĄcando las dinámicas
clásicas de estratiĄcación social en contextos virtuales.
El análisis correlacional mostró que el capital emocional digital actúa como un nodo central del
modelo empírico, articulando las interacciones digitales con los resultados sociales percibidos. Este
resultado refuerza la idea de que no es únicamente la cantidad de interacción lo que determina el
prestigio, sino la capacidad de generar resonancia emocional positiva y sostenida. En este sentido, el
capital emocional digital emerge como un mecanismo de conversión simbólica, mediante el cual las
emociones socialmente validadas se transforman en reconocimiento, visibilidad y estatus.
La incorporación del análisis comparativo por tipo de red social permitió profundizar en la com-
prensión contextual de estos procesos. Las diferencias observadas entre plataformas sugieren que los
formatos de interacción y las lógicas comunicativas propias de cada red inĆuyen en la forma en que se
construye y distribuye el capital emocional digital. Las plataformas orientadas a la interacción visual
y cotidiana mostraron niveles promedio más elevados de capital emocional, lo que podría asociarse a
dinámicas de cercanía, expresividad y validación inmediata. En contraste, las redes de carácter más
discursivo y controversiales presentaron niveles moderados, posiblemente vinculados a interacciones más
críticas y polarizadas.
No obstante, la variabilidad interna observada en todas las plataformas indica que el capital emo-
cional digital no se distribuye de manera homogénea, incluso dentro de un mismo entorno. Esto sugiere
la coexistencia de experiencias de reconocimiento y exclusión, reaĄrmando que las redes sociales no
constituyen espacios neutrales ni uniformes, sino escenarios complejos donde se reproducen y reconĄg-
uran desigualdades sociales preexistentes. En conjunto, estos hallazgos aportan evidencia empírica a la
discusión sobre el papel de las emociones en la construcción de jerarquías digitales y amplían el debate
sobre los mecanismos contemporáneos de inclusión y exclusión social.
CONCLUSIONES
El presente estudio permite aĄrmar que las redes sociales digitales se han consolidado como in-
fraestructuras sociales indispensables en la vida contemporánea, inĆuyendo de manera signiĄcativa en
los procesos de interacción, reconocimiento y construcción del prestigio social. A través del análisis
cuantitativo realizado, se evidenció que el capital emocional digital constituye un recurso central en la
experiencia de los usuarios, actuando como un mediador entre las dinámicas de interacción en línea y
las percepciones de prestigio y exclusión social.
Si bien los resultados conĄrman que las redes sociales pueden ampliĄcar experiencias de exclusión,
comparación social e inseguridad emocional, estos efectos no deben interpretarse de manera unidimen-
sional. Lejos de ser únicamente espacios de riesgo, las plataformas digitales funcionan también como
escenarios de oportunidad, visibilidad y empoderamiento, especialmente para individuos y colectivos
que históricamente han enfrentado barreras de acceso a espacios tradicionales de reconocimiento social.
En este sentido, el capital emocional digital emerge como un mecanismo ambivalente, capaz tanto de
reproducir desigualdades como de generar nuevas formas de inclusión simbólica y pertenencia social.
El análisis comparativo p or tipo de red social puso de maniĄesto que las plataformas presentan
dinámicas emocionales diferenciadas, asociadas a sus formatos comunicativos y lógicas de interacción.
Las redes orientadas a la expresión visual y cotidiana mostraron mayores niveles promedio de capital
emocional digital, lo que sugiere que la cercanía, la expresividad y la validación inmediata pueden favore-
cer experiencias emocionales positivas. No obstante, incluso en estos entornos persisten dinámicas de
comparación y evaluación constante que pueden intensiĄcar inseguridades y percepciones de exclusión,
reaĄrmando la complejidad del ecosistema digital.
Desde una perspectiva so cial más amplia, los hallazgos invitan a reĆexionar sobre la necesidad de
desarrollar comp etencias emocionales y digitales que permitan a los usuarios interactuar de manera
más consciente y saludable en redes sociales. Las plataformas digitales, cada vez más integradas
en ámbitos como la educación, el trabajo, la participación ciudadana y la construcción de identidad,
poseen un enorme potencial para fortalecer vínculos sociales, difundir conocimiento y promover el
reconocimiento social. Aprovechar este potencial requiere comprender y gestionar de forma crítica las
dinámicas emocionales que subyacen a la interacción digital.
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Finalmente, el estudio contribuye a la literatura al ofrecer evidencia empírica sobre el papel del
capital emocional digital en la conĄguración de jerarquías sociales contemporáneas, destacando la
importancia de abordar las redes sociales desde enfoques integradores y no exclusivamente problema-
tizadores. Futuras investigaciones podrían profundizar en análisis longitudinales, incorporar variables
algorítmicas y explorar estrategias de diseño de plataformas orientadas a reducir la exclusión simbólica
y a potenciar experiencias digitales más equitativas y emocionalmente sostenibles.
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