
ISSN-e: 2542-3401
Período: eneroŰmarzo, 2026
Universidad, Ciencia y Tecnología
Vol. 30, Núm. 130 (pp. 108Ű118)
local. De lo contrario, puede generar fragmentación y baja eĄciencia. En línea similar, Treisman [12]
muestra que la calidad institucional y el control de la corrupción son factores clave para que la descen-
tralización contribuya efectivamente al desarrollo. Estas consideraciones son particularmente relevantes
en contextos donde la proliferación de unidades subnacionales reduce economías de escala y diĄculta la
planiĄcación estratégica.
Desde el enfoque de cohesión territorial, Chamusca [
4] propone un marco para medir y abor-
dar la cohesión regional basado en articulación funcional y complementariedades productivas. Este
planteamiento se vincula directamente con la discusión sobre políticas place-based. En este debate,
Barca, McCann y Rodríguez-Pose [
13] sostienen que las intervenciones territoriales deben adaptarse
a las características especíĄcas de cada región, priorizando estrategias diferenciadas frente a enfoques
neutrales que ignoran la dimensión espacial. La perspectiva place-based enfatiza la importancia de
diseñar políticas ancladas en activos locales, redes productivas y capacidades institucionales.
En América Latina, la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) ha señalado
desde décadas atrás que la descentralización debe integrarse a una estrategia de desarrollo regional
coherente y no limitarse a la transferencia administrativa de competencias [
14]. En el caso peruano, los
planteamientos recientes del CEPLAN [
15] retoman esta discusión al proponer esquemas de macrorre-
giones y reorganización territorial orientados a superar la fragmentación actual. Finalmente, la literatura
sobre decisiones sociales y capital humano sugiere que las dinámicas territoriales también dependen de
factores estructurales vinculados a educación y cohesión social [
16]. La desconexión entre formación
técnica y estructura productiva regional puede limitar el aprovechamiento de las ventajas comparativas
territoriales, perpetuando ciclos de informalidad y migración interna [17].
El marco teórico converge en tres ideas fundamentales: primero, que la descentralización por sí
sola no garantiza reducción de desigualdades; segundo, que la calidad institucional y la articulación
multinivel son condiciones necesarias para el desarrollo regional; y tercero, que las políticas territoriales
efectivas requieren enfoques diferenciados y place-based que integren activos productivos, gobernanza y
planiĄcación estratégica. Desde esta perspectiva, la regionalización transversal puede interpretarse como
un intento de articular funcionalmente el territorio bajo criterios económicos, ecológicos y productivos,
superando la fragmentación administrativa que ha limitado el impacto de la descentralización en el
Perú.
III. METODOLOGÍA
La investigación adopta un enfoque mixto, combinando análisis documental y entrevistas semiestruc-
turadas. Se emplea un diseño no experimental y de tipo correlacional para analizar la relación entre las
variables investigadas. Se utilizaron fuentes secundarias y el criterio de especialistas en la materia para
la estructuración de las entrevistas. El estudio comprendió el análisis de 24 regiones del Perú: Ama-
zonas, Áncash, Apurímac, Arequipa, Ayacucho, Cajamarca, Callao, Cusco, Huancavelica, Huánuco,
Ica, Junín, La Libertad, Lambayeque, Lima, Loreto, Madre de Dios, Moquegua, Pasco, Piura, Puno,
San Martín, Tacna, Tumbes y Ucayali. La selección abarca la totalidad de los gobiernos regionales del
país, garantizando representatividad territorial a nivel nacional y permitiendo capturar la heterogeneidad
estructural existente entre regiones costeras, andinas y amazónicas.
Esta cobertura integral resulta metodológicamente pertinente para evaluar la regionalización transver-
sal, ya que permite observar dinámicas económicas diferenciadas según características productivas, nive-
les de urbanización, estructura del empleo y composición de ingresos. Asimismo, la inclusión de todas
las regiones evita sesgos derivados de muestras parciales y fortalece la validez externa del análisis, al
considerar tanto economías altamente concentradas Ůcomo Lima y CallaoŮ como territorios con baja
participación relativa en el producto nacional, tales como Huancavelica o Madre de Dios. De este modo,
el diseño garantiza una evaluación comparativa y sistemática del impacto territorial durante el período
de estudio.
Para la recopilación de información, se emplearon dos técnicas principales:
Análisis documental: Se recolectaron datos de fuentes oĄciales como el INEI, BCRP, MEF, PCM,
CND y CEPAL. Se consideraron indicadores como crecimiento del PBI regional, tasa de empleo, nivel
de pobreza, inversión pública y acceso a infraestructura.
Elías A., et. al. Estrategia de regionalización transversal y su impacto en el desarrollo económico en
el Perú
110