
ISSN-e: 2542-3401
Período: abrilŰjunio, 2026
Universidad, Ciencia y Tecnología
Vol. 30, Núm. 131 (pp. 65Ű76)
I. INTRODUCCIÓN
La ciencia administrativa, como campo de conocimiento, ha experimentado profundas transfor-
maciones epistemológicas desde su consolidación a inicios del siglo XX con los aportes clásicos de la
administración cientíĄca y la teoría organizacional moderna. No obstante, lejos de constituirse como
una disciplina homogénea y estable, la administración evolucionó hacia un espacio caracterizado por
la coexistencia de múltiples paradigmas, enfoques metodológicos y perspectivas ontológicas que dis-
putan la legitimidad del conocimiento organizacional [
1], [2], [3], [4]. En este contexto, los debates
contemporáneos sobre la cientiĄcidad de la administración trascienden las discusiones técnicas e instru-
mentales, involucrando cuestionamientos sobre la naturaleza del conocimiento, la construcción teórica y
la validez de los distintos enfoques emple ados para comprender las organizaciones [
5], [6]. La pluralidad
paradigmática ha favorecido la aparición de tensiones entre perspectivas positivistas, interpretativas,
críticas y pragmatistas, conĄgurando un campo disciplinar dinámico y permanentemente redeĄnido [
7],
[
8].
Las transformaciones sociales, económicas y tecnológicas de las últimas décadas intensiĄcaron dichas
tensiones epistemológicas. La creciente complejidad de los entornos organizacionales cuestionó los
supuestos tradicionales de racionalidad, estabilidad y predictibilidad sobre los cuales se ediĄcó gran parte
de la teoría administrativa clásica [
9], [10]. Como consecuencia, la ciencia administrativa comenzó a
incorporar enfoques relacionados con la complejidad, la no linealidad y la interpretación contextual de los
fenómenos organizacionales, reconociendo que las organizaciones operan en sistemas abiertos sometidos
a dinámicas impredecibles e interdependientes [
11], [12]. A ello se suma el impacto de fenómenos
contemporáneos como la transformación digital, las crisis globales, los conĆictos geopolíticos y las
recientes experiencias pandémicas, las cuales evidenciaron las limitaciones de modelos administrativos
rígidos y reforzaron la necesidad de marcos teóricos más adaptativos y reĆexivos [
13]. En consecuencia,
la administración enfrenta actualmente el desafío de producir conocimiento cientíĄcamente riguroso sin
perder relevancia práctica frente a escenarios caracterizados por incertidumbre y cambio acelerado [14],
[
15].
Paralelamente, diversos autores sostienen que la evolución de la ciencia administrativa exige una
revisión crítica de sus fundamentos epistemológicos y metodológicos, particularmente en relación con
la m anera en que se construye y legitima el conocimiento organizacional [
16], [17]. La fragmentación
teórica, la coexistencia de paradigmas divergentes y el debate entre rigor y relevancia han convertido
a la administración en un campo especialmente sensible a discusiones metateóricas y epistemológicas
[
18]. De igual forma, el surgimiento de enfoques orientados hacia la práctica, la racionalidad contextual
y la construcción social del conocimiento organizacional ha impulsado nuevas formas de comprender
la relación entre teoría, práctica y realidad organizacional [
19]. En este escenario, emergen interro-
gantes fundamentales acerca de qué tipo de conocimiento produce la ciencia administrativa, c uáles
son los límites de sus aproximaciones metodológicas y qué perspectivas resultan más pertinentes para
comprender organizaciones inmersas en contextos inciertos, complejos y altamente dinámicos [
20].
En función de ello, el presente artículo analiza las principales tensiones epistemológicas que atraviesan
actualmente la ciencia administrativa como campo en evolución. A partir de una revisión crítica de
literatura especializada, se busca identiĄcar los debates paradigmáticos más relevantes, comprender
sus implicaciones para la producción de cono cimiento organizacional y reĆexionar sobre las posibili-
dades de construir una epistemología más integradora, reĆexiva y contextualizada frente a los desafíos
contemporáneos de la administración.
II. MARCO TEÓRICO
A. Fundamentos epistemológicos de la ciencia administrativa
La epistemología constituye el campo ĄlosóĄco encargado de examinar la naturaleza, los alcances y
las condiciones de validez del conocimiento cientíĄco [
5]. En el ámbito de la ciencia administrativa, las
discusiones epistemológicas adquieren particular relevancia debido a la complejidad de los fenómenos
organizacionales y a la diversidad de enfoques utilizados para interpretarlos. En este sentido, las prin-
cipales interrogantes giran en torno a qué se considera conocimiento válido sobre las organizaciones,
cómo se construye dicho conocimiento y bajo qué criterios puede legitimarse cientíĄcamente [1], [6].
Reyes J. et al. La Ciencia Administrativa como campo en evolución
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