Elemento gráfico de la página 52ISSN-e: 2542-3401Período: octubre–diciembre, 2026Universidad, Ciencia y TecnologíaVol. 30, Núm. 133 (pp. 52–63)Artículo de investigaciónhttps://doi.org/10.47460/uct.v30i133.1129Detección por ADN tumoral circulante e intervención citorreductoramultiorgánica en MPNST retroperitoneales y cervicofacialesAndrea Michelle Jeton Mejíahttps://orcid.org/0009-0002-2231-5188jetonandrea@gmail.comInvestigador independienteCuenca, EcuadorLiz Mariasol Carranza Zambranohttps://orcid.org/0009-0007-9948-6408lizsolcz@gmail.comSOLCA. GuayaquilGuayaquil, EcuadorJuan Bernardo Muñoz Mejíahttps://orcid.org/0009-0003-4424-3434jbernardom000@gmail.comHospital San JuanRiobamba, EcuadorDahiana Melanie Cedeño Avelinohttps://orcid.org/0009-0003-5938-6227dhnalem.00@gmail.comInvestigador independienteGuayaquil, EcuadorEmily Dennisse Cedeño Avelinohttps://orcid.org/0009-0001-8653-5385emily.cedenoa@gmail.comInvestigador independienteGuayaquil, Ecuador*Autor de correspondencia: jetonandrea@gmail.comRecibido: (01/08/2026), Aceptado: (23/10/2026)Resumen. Se analizó una cohorte sintética de 1 000 casos de tumores malignos de la vaina del nervioperiférico (MPNST), distribuida entre localizaciones retroperitoneales y cervicofaciales, con el objetivode evaluar la relación entre ADN tumoral circulante (ctDNA), carga tumoral, complejidad quirúrgicay recurrencia. Los tumores retroperitoneales presentaron mayor tamaño, volumen, frecuencia de altogrado y ctDNA preoperatorio. El ctDNA mostró capacidad discriminativa para metástasis inicial (AUC= 0,818) y alto grado histológico (AUC = 0,764). Aunque la persistencia posoperatoria de ctDNAse asoció inicialmente con recurrencia, perdió independencia tras el ajuste multivariable, mientras quelos márgenes R1/R2, la metástasis inicial y el alto grado conservaron asociaciones significativas. Elseguimiento longitudinal mostró descenso del ctDNA en casos sin recurrencia y aumento en los casosrecurrentes. Los resultados describen exclusivamente el comportamiento del modelo sintético y requierenvalidación clínica.Palabras clave: ctDNA, MPNST, datos sintéticos, recurrencia, cirugía oncológica, biopsia líquida.Detection by Circulating Tumor DNA and Multiorgan Cytoreductive Interventionin Retroperitoneal and Cervicofacial MPNSTAbstract. A synthetic cohort of 1,000 malignant peripheral nerve sheath tumor (MPNST) cases,equally distributed between retroperitoneal and cervicofacial locations, was analyzed to evaluate therelationship between circulating tumor DNA (ctDNA), tumor burden, surgical complexity, and recurrence.Retroperitoneal tumors showed larger size and volume, higher frequency of high-grade disease, andgreater preoperative ctDNA levels. Preoperative ctDNA demonstrated discriminatory ability for baselinemetastasis (AUC = 0.818) and high histological grade (AUC = 0.764). Although postoperative ctDNApersistence was initially associated with recurrence, it lost independent significance after multivariableadjustment, whereas R1/R2 margins, baseline metastasis, and high-grade disease remained significantpredictors. Longitudinal analysis showed decreasing ctDNA levels in non-recurrent cases and increasinglevels in recurrent cases. These findings reflect the behavior of a synthetic model and require validationusing real clinical data.Keywords: ctDNA, MPNST, synthetic data, recurrence, oncologic surgery, liquid biopsy.Jeton A. et al.Detección por ADN tumoral circulante e intervención citorreductora multiorgánica en MPNSTretroperitoneales y cervicofaciales52
ISSN-e: 2542-3401Período: octubre–diciembre, 2026Universidad, Ciencia y TecnologíaVol. 30, Núm. 133 (pp. 52–63)I.INTRODUCCIÓNLos tumores malignos de la vaina del nervio periférico (MPNST) constituyen un grupo infrecuentey agresivo de sarcomas de tejidos blandos, caracterizados por elevada recurrencia, riesgo metastásicoy supervivencia limitada, especialmente cuando concurren factores como neurofibromatosis tipo 1(NF1), gran tamaño tumoral, alto grado histológico o enfermedad metastásica [1]. Series clínicasy metaanálisis recientes confirman que la evolución de estos tumores continúa condicionada porla agresividad biológica, la extensión de la enfermedad y la posibilidad de obtener una resecciónquirúrgica adecuada [1], [2].La cirugía representa el componente central del tratamiento de los MPNST localizados. Sinembargo, la complejidad de la resección varía considerablemente según la localización anatómica.Los tumores retroperitoneales pueden involucrar órganos, vasos y estructuras profundas adyacentes,lo que en determinados escenarios obliga a resecciones ampliadas o multiviscerales para maximizarla posibilidad de control local. En los sarcomas retroperitoneales, la extensión quirúrgica debeadaptarse tanto al comportamiento histológico como al sitio de origen y al patrón de crecimientotumoral [3]. En regiones cervicofaciales, la proximidad con estructuras neurovasculares y funcionalescríticas añade una dificultad adicional para conseguir resecciones oncológicamente satisfactorias sinincrementar de manera desproporcionada la morbilidad.La necesidad de mejorar la caracterización tumoral antes y después de la cirugía ha impulsadoel estudio de biomarcadores circulantes. Entre ellos, el ADN tumoral circulante (ctDNA), comocomponente del ADN libre circulante, ofrece la posibilidad de obtener información molecular deltumor mediante una muestra plasmática. En MPNST asociados con NF1, el análisis de cfDNAmediante secuenciación genómica de muy baja cobertura y evaluación de alteraciones del númerode copias ha mostrado capacidad para diferenciar MPNST de neurofibromas plexiformes y pararelacionar la fracción tumoral plasmática con la carga tumoral [4]. En ese estudio, la aproximaciónalcanzó una exactitud pretratamiento del 86 %, con 91 % de especificidad y 75 % de sensibilidad,además de mostrar variaciones dinámicas asociadas con la respuesta al tratamiento.El desarrollo posterior de técnicas fragmentómicas amplió estas posibilidades. El análisis depatrones de fragmentación del cfDNA ha permitido explorar la diferenciación entre lesiones benignas,premalignas y malignas de nervios periféricos, reforzando el potencial de la biopsia líquida comoherramienta complementaria para detección y vigilancia [5]. No obstante, estas evidencias seconcentran principalmente en cohortes pequeñas y en contextos asociados con NF1, mientras quepermanece limitada la información sobre el comportamiento integrado del ctDNA, la carga tumoral,la complejidad quirúrgica, los márgenes de resección y la recurrencia en escenarios anatómicos tandiferentes como el retroperitoneal y el cervicofacial.Este vacío adquiere relevancia porque un biomarcador con asociación aparente con recurrenciapuede estar reflejando, total o parcialmente, otros determinantes ya establecidos, como el gradohistológico, la enfermedad metastásica o la persistencia macroscópica o microscópica después de lacirugía. En series clínicas de MPNST, variables como tamaño tumoral, alto grado, localización yrecurrencia han mostrado asociaciones pronósticas relevantes, mientras que la calidad y extensiónde la resección continúan siendo elementos esenciales del control oncológico [2], [3].Ante la rareza de estos tumores y la dificultad de disponer de cohortes suficientemente ampliaspara explorar simultáneamente múltiples variables clínicas, moleculares y quirúrgicas, los modelosde simulación pueden utilizarse como herramientas metodológicas para evaluar comportamientosplausibles bajo supuestos explícitos y reproducibles. En este contexto, el presente estudio tuvocomo objetivo analizar, mediante una cohorte completamente sintética, la relación entre ctDNA,carga tumoral, características anatomopatológicas, complejidad de la intervención quirúrgica yrecurrencia en MPNST retroperitoneales y cervicofaciales. De manera complementaria, se evaluó elcomportamiento longitudinal del ctDNA y su capacidad discriminativa dentro del modelo simulado,diferenciando expresamente estos resultados de cualquier estimación de rendimiento clínico enpacientes reales.Jeton A. et al.Detección por ADN tumoral circulante e intervención citorreductora multiorgánica en MPNSTretroperitoneales y cervicofaciales53
ISSN-e: 2542-3401Período: octubre–diciembre, 2026Universidad, Ciencia y TecnologíaVol. 30, Núm. 133 (pp. 52–63)II.MARCO TEÓRICOA.Tumores malignos de la vaina del nervio periféricoLos tumores malignos de la vaina del nervio periférico (MPNST) son sarcomas poco frecuentesoriginados en nervios periféricos o en tejidos asociados con su vaina. Su comportamiento clínicose caracteriza por infiltración local, recurrencia y capacidad metastásica, principalmente haciael pulmón. Una proporción relevante aparece en personas con neurofibromatosis tipo 1 (NF1),en quienes puede producirse transformación maligna de neurofibromas plexiformes preexistentes.También se reconocen formas esporádicas y casos asociados con exposición previa a radioterapia [1],[2].La heterogeneidad de los MPNST dificulta establecer un comportamiento uniforme. El pronósticose ha relacionado con variables como tamaño tumoral, grado histológico, presencia de metástasis,localización anatómica y posibilidad de obtener márgenes quirúrgicos adecuados. Esta variabilidadadquiere particular relevancia en tumores localizados en regiones anatómicamente complejas, dondela extensión tumoral puede condicionar tanto la radicalidad de la intervención como la morbilidadasociada [2], [3].B.ADN tumoral circulante y caracterización molecularEl ADN tumoral circulante constituye una fracción del ADN libre circulante presente en plasmay procedente de células tumorales. Su liberación puede producirse mediante apoptosis, necrosis yotros procesos celulares relacionados con la evolución tumoral. La concentración detectable dependede múltiples factores, entre ellos volumen tumoral, vascularización, proliferación, localización ypresencia de enfermedad metastásica, por lo que la fracción tumoral plasmática presenta unamarcada variabilidad entre pacientes y tipos de neoplasia.En MPNST, el análisis de cfDNA mediante secuenciación genómica de muy baja cobertura hademostrado la posibilidad de identificar alteraciones del número de copias y estimar la fraccióntumoral plasmática. Szymanski et al. [4] mostraron que esta aproximación permitió distinguirMPNST de neurofibromas plexiformes y observar una relación entre fracción tumoral y carga deenfermedad, proporcionando fundamento para estudiar el ctDNA como biomarcador complementarioen estos tumores.El interés diagnóstico no se limita a la cantidad de ADN tumoral detectada. Las alteracionesdel número de copias, la longitud de los fragmentos y otros patrones fragmentómicos aportaninformación adicional sobre el origen tumoral del cfDNA. Investigaciones posteriores han demostradoque características fragmentómicas pueden contribuir a diferenciar lesiones benignas, estadospremalignos y MPNST, ampliando las posibilidades de la biopsia líquida más allá de la detecciónde mutaciones específicas [5]. Estas aproximaciones resultan especialmente relevantes en MPNSTdebido a la heterogeneidad intratumoral y a las dificultades que pueden presentarse cuando unabiopsia representa solamente una porción de una lesión compleja. Sin embargo, el ctDNA debeconsiderarse un biomarcador complementario y no un sustituto de la evaluación histopatológica,radiológica o clínica. Su utilidad depende tanto de la sensibilidad de las técnicas analíticas como dela cantidad de ADN tumoral liberada al plasma.C.Carga tumoral y comportamiento del ctDNALa carga tumoral constituye uno de los factores que puede modificar la cantidad de ctDNAdisponible para su detección. Los tumores de mayor volumen y aquellos con enfermedad diseminadatienden a proporcionar mayores oportunidades para la liberación de material tumoral a la circulación.En MPNST se ha descrito una asociación entre fracción tumoral plasmática y carga de enfermedad,aunque existe superposición entre pacientes y no debe asumirse una relación determinista [4], [6].Esta relación justifica analizar conjuntamente volumen tumoral, tamaño máximo, grado histológico,SUVmax, necrosis, alteraciones genómicas y ctDNA [7], [8]. La utilidad del biomarcador puederesidir precisamente en complementar estas dimensiones, aportando una señal molecular que reflejeparcialmente características que la imagen y la anatomía patológica evalúan mediante mecanismosdiferentes.Jeton A. et al.Detección por ADN tumoral circulante e intervención citorreductora multiorgánica en MPNSTretroperitoneales y cervicofaciales54
ISSN-e: 2542-3401Período: octubre–diciembre, 2026Universidad, Ciencia y TecnologíaVol. 30, Núm. 133 (pp. 52–63)El seguimiento longitudinal añade otra dimensión al análisis. Una disminución del ctDNAdespués del tratamiento puede ser compatible con reducción de carga tumoral, mientras que supersistencia o incremento plantea la posibilidad de enfermedad residual o progresión. No obstante,la interpretación de estos cambios requiere considerar variables clínicas concomitantes y evitaratribuir al biomarcador una capacidad pronóstica independiente sin comprobarla mediante modelosajustados.D.Complejidad quirúrgica y márgenes de resecciónLa cirugía continúa siendo fundamental en el tratamiento de los MPNST localizados [9].El propósito oncológico consiste en alcanzar una resección completa cuando las característicasanatómicas y clínicas lo permiten. La calidad del margen quirúrgico adquiere particular importanciaporque la presencia de enfermedad microscópica o macroscópica residual puede relacionarse conmayor riesgo de fracaso local y recurrencia [2].En el retroperitoneo, el crecimiento tumoral puede producir contacto o infiltración de vísceras,musculatura, estructuras nerviosas y grandes vasos. En sarcomas retroperitoneales, la extensión dela cirugía debe individualizarse en función de la histología, localización y relaciones anatómicas,pudiendo requerir resecciones ampliadas o multiviscerales [3]. En consecuencia, el número deestructuras comprometidas y resecadas constituye una dimensión relevante para representar lacomplejidad quirúrgica.Los MPNST cervicofaciales plantean un problema diferente [9].Laproximidad con nervios craneales, vasos mayores, vía aérea y estructuras funcionales limita endeterminados casos la amplitud de la resección. Por ello, dos tumores con dimensiones similarespueden representar grados de dificultad quirúrgica muy diferentes según su localización y lasestructuras comprometidas.E.Datos sintéticos y simulación clínicaLos datos sintéticos son registros generados computacionalmente que reproducen determinadaspropiedades y relaciones definidas mediante modelos, distribuciones o reglas previamente establecidas,sin corresponder necesariamente a observaciones de individuos reales [7], [10]. En investigaciónsanitaria pueden emplearse para desarrollar métodos, evaluar escenarios hipotéticos, estudiarestructuras estadísticas y facilitar reproducibilidad cuando el acceso a datos clínicos es limitado. Suutilidad depende, sin embargo, de la transparencia con la que se definan los supuestos generadores. Laliteratura reciente destaca que la evaluación de datos sanitarios sintéticos debe considerar fidelidadestadística, utilidad analítica y, cuando proceda, privacidad, sin asumir que una distribuciónaparentemente realista equivale a evidencia clínica [6].En enfermedades infrecuentes como los MPNST, la simulación permite integrar en una mismaestructura variables moleculares, radiológicas, quirúrgicas y longitudinales cuya disponibilidadsimultánea puede ser limitada en cohortes reales. Su función es explorar el comportamiento de unmodelo bajo condiciones explícitas, identificar relaciones potencialmente relevantes y proporcionarun entorno reproducible para análisis estadísticos. Los resultados obtenidos de esta forma debeninterpretarse exclusivamente dentro de los supuestos utilizados para generar la cohorte y requierenvalidación posterior con datos clínicos antes de trasladarse a decisiones diagnósticas o terapéuticas.En este marco, la integración de ctDNA, carga tumoral, características histológicas, complejidadquirúrgica y seguimiento longitudinal proporciona una estructura metodológica para examinar cómointeractúan diferentes dimensiones de la enfermedad. El interés no reside en sustituir la evidenciaclínica mediante simulación, sino en utilizar un modelo transparente y reproducible para estudiarrelaciones que posteriormente puedan contrastarse en cohortes reales.III.METODOLOGÍASe realizó un estudio cuantitativo, analítico y retrospectivo basado en el análisis secundario deun conjunto de datos sintéticos de acceso abierto sobre tumores malignos de la vaina del nervioperiférico (MPNST). El análisis se orientó a examinar la relación entre ADN tumoral circulante(ctDNA), características tumorales, complejidad quirúrgica y recurrencia en escenarios simuladosde MPNST retroperitoneales y cervicofaciales.El estudio no implicó generación primaria de datos clínicos, reclutamiento de pacientes, revisiónJeton A. et al.Detección por ADN tumoral circulante e intervención citorreductora multiorgánica en MPNSTretroperitoneales y cervicofaciales55
ISSN-e: 2542-3401Período: octubre–diciembre, 2026Universidad, Ciencia y TecnologíaVol. 30, Núm. 133 (pp. 52–63)de historias clínicas ni procesamiento de muestras biológicas. Todos los análisis se realizaron sobreregistros previamente generados y publicados como recurso independiente.A.Fuente de datosSe utilizó la versión 1.0.0 del conjunto de datos “Base de datos sintética de MPNST paramodelado de ctDNA, complejidad quirúrgica y evolución longitudinal”, disponible públicamenteen Zenodo [7]. El depósito incluye la cohorte sintética principal, una base longitudinal de ctDNA,diccionario de variables, reglas de simulación, documentación metodológica, código reproducibley archivos de control de calidad. La cohorte comprende 1.000 registros sintéticos, distribuidosen 500 casos retroperitoneales y 500 cervicofaciales. Esta asignación balanceada forma parte deldiseño original del conjunto de datos y no representa la distribución epidemiológica real de ambaslocalizaciones [7].La base longitudinal contiene 6.000 observaciones correspondientes a seis momentos por caso:preoperatorio, posoperatorio, 3 meses, 6 meses, 12 meses y 24 meses. De acuerdo con la docu-mentación del recurso, todos los registros son completamente sintéticos y no corresponden a pacientesreales ni contienen información personal o identificable [7].B.Selección de registrosSe incluyeron la totalidad de los 1.000 casos disponibles en la cohorte principal. No se realizómuestreo adicional ni exclusión basada en resultados clínicos o moleculares. Para los análisislongitudinales se utilizaron las 6.000 observaciones disponibles en la base de seguimiento, vinculadasmediante el identificador sintético único de cada caso. La versión descargada del conjunto de datosfue mantenida sin modificación durante el análisis. No se alteraron observaciones, distribuciones,categorías ni valores con el propósito de modificar significación estadística, tamaños de efecto,capacidad discriminativa o comportamiento de los modelos.C.Variables analizadasLas variables demográficas consideradas fueron edad y sexo. Entre los antecedentes disponiblesse analizaron neurofibromatosis tipo 1 (NF1) y antecedente de radioterapia. Las característi-cas tumorales incluyeron localización anatómica, diámetro tumoral máximo, volumen tumoral,grado histológico, porcentaje de necrosis, presencia de metástasis inicial y número de estructurasanatómicas comprometidas. Como variable imagenológica se utilizó el SUVmax.El componente molecular incluyó fracción tumoral plasmática de ctDNA preoperatorio yposoperatorio, detectabilidad del ctDNA, carga de alteraciones del número de copias e índicefragmentómico. Según la documentación del conjunto de datos, la detectabilidad del ctDNA fuedefinida operacionalmente mediante una fracción tumoral plasmática ≥4 %. Este valor correspondeexclusivamente a una regla interna de simulación y no representa un punto de corte clínicamentevalidado [7].D.Variables quirúrgicasLas variables quirúrgicas incluyeron tipo de intervención, número de estructuras resecadas,estado de los márgenes quirúrgicos, presencia de complicaciones mayores y duración de la estanciahospitalaria. El tipo de intervención se clasificó en resección localizada, resección ampliada yresección multiorgánica o multiestructural. Los márgenes quirúrgicos fueron clasificados como R0,R1 o R2. Estas variables fueron analizadas tanto de manera descriptiva como en relación conrecurrencia, persistencia posoperatoria del ctDNA y tiempo hasta el evento.El desenlace principal fue la recurrencia tumoral durante el seguimiento. Como desenlacessecundarios se analizaron tiempo hasta la recurrencia, persistencia posoperatoria del ctDNA, estadoal último control y comportamiento longitudinal de la fracción tumoral plasmática. Para los análisistemporales, los casos sin recurrencia fueron censurados al finalizar su período de seguimiento.Jeton A. et al.Detección por ADN tumoral circulante e intervención citorreductora multiorgánica en MPNSTretroperitoneales y cervicofaciales56
ISSN-e: 2542-3401Período: octubre–diciembre, 2026Universidad, Ciencia y TecnologíaVol. 30, Núm. 133 (pp. 52–63)E.Análisis del ctDNALa relación entre ctDNA preoperatorio y carga tumoral se evaluó mediante asociaciones contamaño tumoral, volumen, SUVmax, porcentaje de necrosis, carga de alteraciones del númerode copias e índice fragmentómico. También se examinó la capacidad discriminativa del ctDNApreoperatorio para identificar escenarios sintéticos con metástasis inicial y tumores de alto gradomediante análisis de curvas receiver operating characteristic (ROC).Los puntos de corte derivados mediante el índice de Youden fueron considerados exclusivamentevalores analíticos del conjunto sintético y no umbrales aplicables a práctica clínica. El ctDNAposoperatorio fue analizado tanto de forma bivariada como multivariable para determinar sisu relación con recurrencia persistía después de considerar variables tumorales y quirúrgicasconcurrentes.F.Análisis longitudinalLa evolución del ctDNA fue examinada en los seis momentos disponibles: preoperatorio, posope-ratorio, 3, 6, 12 y 24 meses. Las trayectorias fueron comparadas entre casos con y sin recurrenciamediante medianas y rangos intercuartílicos. La interpretación de incrementos moleculares previosa la identificación radiológica se limitó estrictamente al comportamiento del modelo sintético. Lapropia documentación del conjunto de datos establece que determinados escenarios de elevaciónanticipada del ctDNA fueron incorporados como regla explícita de simulación [7]; por tanto, estecomportamiento no fue interpretado como demostración clínica de detección molecular precoz.G.Análisis estadísticoLas variables continuas fueron evaluadas inicialmente mediante análisis descriptivo. Debido a lapresencia de distribuciones no necesariamente simétricas, los resultados principales se expresaronmediante mediana y rango intercuartílico. Las variables categóricas fueron presentadas mediantefrecuencias absolutas y porcentajes. Las comparaciones entre MPNST retroperitoneales y cervicofa-ciales se realizaron mediante la prueba U de Mann–Whitney para variables continuas y la pruebaχ2 de Pearson para variables categóricas.Las asociaciones entre ctDNA y variables cuantitativas fueron evaluadas mediante el coeficientede correlación de Spearman. La capacidad discriminativa del ctDNA preoperatorio se examinómediante curvas ROC, calculándose el área bajo la curva (AUC) y su intervalo de confianza del95 %. Los puntos de corte analíticos se estimaron mediante el índice de Youden. La asociaciónindependiente con recurrencia se evaluó mediante regresión logística multivariable. Los resultadosse expresaron como odds ratio ajustados (ORa), intervalos de confianza del 95 % y valores de p.El tiempo hasta recurrencia fue evaluado mediante análisis de supervivencia y modelos deriesgos proporcionales de Cox, expresándose los resultados mediante hazard ratios ajustados (HRa)e intervalos de confianza del 95 %. Se consideró estadísticamente significativo un valor de p < 0,05.La interpretación se fundamentó adicionalmente en magnitud de efecto, intervalos de confianza yconsistencia entre los diferentes análisis.H.Reproducibilidad y disponibilidad de los datosEl conjunto de datos utilizado permanece públicamente disponible en Zenodo bajo la versión1.0.0 y DOI 10.5281/zenodo.23003729 [7]. El depósito contiene tanto los datos analizados comoel diccionario de variables, documentación de reglas de simulación y código empleado para lageneración original del recurso, lo que permite verificar la procedencia y estructura de las variablesutilizadas en el presente estudio.I.Consideraciones éticasEl estudio utilizó exclusivamente datos sintéticos de acceso público. Ningún registro correspondea un paciente real, persona identificable, historia clínica o muestra biológica. En consecuencia,el análisis no implicó intervención sobre seres humanos ni tratamiento de datos personales. Losresultados obtenidos deben interpretarse exclusivamente como asociaciones observadas dentro deuna cohorte sintética y no como evidencia clínica derivada de pacientes reales.Jeton A. et al.Detección por ADN tumoral circulante e intervención citorreductora multiorgánica en MPNSTretroperitoneales y cervicofaciales57
ISSN-e: 2542-3401Período: octubre–diciembre, 2026Universidad, Ciencia y TecnologíaVol. 30, Núm. 133 (pp. 52–63)IV.RESULTADOSA.Características de la cohorte y diferencias según localizaciónLos análisis incluyeron los 1.000 registros de la cohorte sintética congelada, distribuidos pordiseño en 500 MPNST retroperitoneales y 500 cervicofaciales. La mediana de edad fue de 41 años[RIC: 32–51], sin diferencias entre localizaciones (p = 0,497). Tampoco se observaron diferenciasen la proporción de sexo femenino (53,4 % frente a 50,2 %; p = 0,342) ni en la frecuencia de NF1(45,0 % frente a 44,8 %; p = 1,000).La carga tumoral simulada fue mayor en los casos retroperitoneales. El tamaño tumoral máximoalcanzó una mediana de 10,49 cm [8,32–13,57] frente a 6,66 cm [5,34–8,37] en los cervicofaciales(p < 0,001), mientras que el volumen tumoral fue de 265,0 cm3 [126,7–588,7] y 55,5 cm3 [26,1–106,3],respectivamente (p < 0,001). Los tumores retroperitoneales presentaron con mayor frecuencia gradohistológico alto (69,8 % frente a 49,2 %; p < 0,001), mayor SUVmax (12,52 [10,02–14,52] frente a10,02 [7,95–12,15]; p < 0,001) y una proporción ligeramente superior de metástasis inicial (13,2 %frente a 9,0 %; p = 0,044).Tabla 1. Características de la cohorte sintética según localización anatómicaVariableTotal (n=1.000)Retroperitoneal(n=500)Cervicofacial(n=500)pEdad (años)41 [32–51]40 [32–50]41 [32–51]0,497Sexo femenino518 (51,8 %)267 (53,4 %)251 (50,2 %)0,342NF1449 (44,9 %)225 (45,0 %)224 (44,8 %)1,000Tamaño tumoral máximo(cm)8,32 [6,33–11,26]10,48 [8,32–13,57]6,66 [5,34–8,37]< 0,001Volumen tumoral (cm3)116,7 [49,3–306,5]265,0 [126,7–588,7]55,5 [26,1–106,3]< 0,001Grado histológico< 0,001Bajo129 (12,9 %)36 (7,2 %)93 (18,6 %)Intermedio276 (27,6 %)115 (23,0 %)161 (32,2 %)Alto595 (59,5 %)349 (69,8 %)246 (49,2 %)SUVmax11,21 [8,65–13,56]12,52 [10,02–14,52]10,02 [7,95–12,15]< 0,001Metástasis inicial111 (11,1 %)66 (13,2 %)45 (9,0 %)0,044ctDNA preoperatorio, TF (%)5,617 [3,637–8,285]6,600 [4,280–9,740]4,781 [3,228–6,973]< 0,001ctDNA preoperatoriodetectable696 (69,6 %)391 (78,2 %)305 (61,0 %)< 0,001Tipo de intervención< 0,001Resección localizada285 (28,5 %)67 (13,4 %)218 (43,6 %)Resección ampliada409 (40,9 %)179 (35,8 %)230 (46,0 %)Resección multiorgánica/multiestructural306 (30,6 %)254 (50,8 %)52 (10,4 %)Margen quirúrgico0,002R0702 (70,2 %)342 (68,4 %)360 (72,0 %)R1211 (21,1 %)99 (19,8 %)112 (22,4 %)R287 (8,7 %)59 (11,8 %)28 (5,6 %)Complicación mayor158 (15,8 %)93 (18,6 %)65 (13,0 %)0,019Estancia hospitalaria (días)10 [9–13]11 [9–14]10 [8–12]< 0,001Recurrencia330 (33,0 %)178 (35,6 %)152 (30,4 %)0,093La fracción tumoral plasmática preoperatoria de ctDNA fue superior en los MPNST retroperi-toneales (6,600 % [4,280–9,740]) respecto de los cervicofaciales (4,781 % [3,228–6,973]; p < 0,001),y la detectabilidad preoperatoria alcanzó 78,2 % y 61,0 %, respectivamente (p < 0,001). Lamayor complejidad anatómica retroperitoneal también se reflejó en la intervención: 50,8 % requirióresección multiorgánica o multiestructural, frente a 10,4 % de los cervicofaciales (p < 0,001). Ladistribución de los márgenes quirúrgicos difirió entre localizaciones (p = 0,002), principalmentepor una mayor proporción de R2 en retroperitoneo (11,8 % frente a 5,6 %). Las complicacionesJeton A. et al.Detección por ADN tumoral circulante e intervención citorreductora multiorgánica en MPNSTretroperitoneales y cervicofaciales58
ISSN-e: 2542-3401Período: octubre–diciembre, 2026Universidad, Ciencia y TecnologíaVol. 30, Núm. 133 (pp. 52–63)mayores fueron más frecuentes en este grupo (18,6 % frente a 13,0 %; p = 0,019). No obstante,la recurrencia no mostró una diferencia estadísticamente significativa entre localizaciones (35,6 %frente a 30,4 %; p = 0,093).B.ctDNA preoperatorio, carga tumoral y capacidad discriminativaEl ctDNA preoperatorio mostró asociaciones positivas con los principales indicadores de cargay agresividad tumoral. La correlación más elevada se observó con la carga de alteraciones delnúmero de copias (ρ = 0,499; p < 0,001), seguida por SUVmax (ρ = 0,437; p < 0,001), índicefragmentómico (ρ = 0,429; p < 0,001), volumen tumoral (ρ = 0,368; p < 0,001), tamaño tumoralmáximo (ρ = 0,365; p < 0,001) y porcentaje de necrosis (ρ = 0,351; p < 0,001). La estratificaciónpor cuartiles de volumen evidenció un gradiente progresivo: la mediana del ctDNA aumentó desde4,282 % en el primer cuartil hasta 7,853 % en el cuarto, lo que mostró coherencia interna entrebiomarcador y carga tumoral dentro del escenario simulado.En el análisis ROC, el ctDNA preoperatorio discriminó la presencia de metástasis inicial con unAUC de 0,818 (IC95 %: 0,772–0,859). El punto de corte de Youden derivado del propio conjuntosintético fue 8,999 %, con sensibilidad de 65,8 % y especificidad de 83,8 %. Para la identificaciónde grado histológico alto, el AUC fue 0,764 (IC95 %: 0,733–0,794), con punto de corte analíticode 4,588 %, sensibilidad de 76,5 % y especificidad de 62,0 %. Estos puntos de corte describenúnicamente el rendimiento interno del modelo y no constituyen umbrales clínicamente validados.Tabla 2. Asociación del ctDNA preoperatorio con carga tumoral y rendimiento discriminativoPanel A. Correlaciones de Spearman con la fracción tumoral plasmática de ctDNAVariableρ de SpearmanpTamaño tumoral máximo0,365< 0,001Volumen tumoral0,368< 0,001SUVmax0,437< 0,001Necrosis tumoral0,351< 0,001Carga de CNA0,499< 0,001Índice fragmentómico0,429< 0,001Panel B. Curvas ROC del ctDNA preoperatorioDesenlaceAUCIC95 %Punto decorte deYouden*Sensibilidad(%)Especificidad(%)Metástasis inicial0,8180,772–0,8598,99965,883,8Grado histológicoalto0,7640,733–0,7944,58876,562,0Nota. *Punto de corte óptimo según el índice de Youden.Los resultados anteriores evidencian asociaciones consistentes entre la concentración preopera-toria de ctDNA y diferentes indicadores de carga tumoral. Para visualizar con mayor claridad estecomportamiento, la Figura 1 presenta la variación de la fracción tumoral plasmática de ctDNA através de los cuartiles de volumen tumoral.Jeton A. et al.Detección por ADN tumoral circulante e intervención citorreductora multiorgánica en MPNSTretroperitoneales y cervicofaciales59
Elemento gráfico de la página 60Elemento gráfico de la página 60ISSN-e: 2542-3401Período: octubre–diciembre, 2026Universidad, Ciencia y TecnologíaVol. 30, Núm. 133 (pp. 52–63)Fig. 1. Gradiente de ctDNA preoperatorio según cuartiles de volumen tumoral.La tendencia observada según el volumen tumoral permitió complementar el análisis con unaevaluación de la capacidad discriminativa del ctDNA preoperatorio. En este sentido, la Figura 2muestra las curvas ROC obtenidas para la identificación de metástasis inicial y de tumores congrado histológico alto.Fig. 2. Rendimiento discriminativo del ctDNA preoperatorio.C.Persistencia posoperatoria de ctDNA y recurrenciaDurante el seguimiento, 330 casos (33,0 %) desarrollaron recurrencia, con una mediana detiempo hasta el evento de 10,1 meses [5,6–16,2]. En el análisis no ajustado, la recurrencia ocurrióen 63,7 % de los casos con ctDNA posoperatorio detectable y en 29,1 % de aquellos sin persistenciamolecular. La asociación bruta fue marcada (OR = 4,28; IC95 %: 2,84–6,45; p < 0,001).Sin embargo, el efecto se redujo sustancialmente después del ajuste multivariable.En laregresión logística, la detectabilidad posoperatoria de ctDNA no conservó asociación independientecon recurrencia (OR ajustado = 1,16; IC95 %: 0,65–2,05; p = 0,618). Los factores que permanecieronasociados fueron margen R1 frente a R0 (OR = 3,03; IC95 %: 2,16–4,24; p < 0,001), margen R2frente a R0 (OR = 3,93; IC95 %: 2,23–6,93; p < 0,001), grado histológico alto frente a bajo (OR =1,92; IC95 %: 1,17–3,17; p = 0,010) y metástasis inicial (OR = 3,26; IC95 %: 1,97–5,39; p < 0,001).El modelo global fue significativo (LR χ2 = 128,22; gl = 10; p < 0,001) y presentó un AUC de0,691.El análisis de tiempo hasta recurrencia mostró un patrón concordante. El ctDNA posoperatoriodetectable no mantuvo significación en el modelo de Cox ajustado (HR = 1,15; IC95 %: 0,79–1,68;Jeton A. et al.Detección por ADN tumoral circulante e intervención citorreductora multiorgánica en MPNSTretroperitoneales y cervicofaciales60
Elemento gráfico de la página 61ISSN-e: 2542-3401Período: octubre–diciembre, 2026Universidad, Ciencia y TecnologíaVol. 30, Núm. 133 (pp. 52–63)p = 0,454), mientras que R1 (HR = 2,34; IC95 %: 1,82–3,01), R2 (HR = 2,46; IC95 %: 1,71–3,52),grado alto (HR = 1,76; IC95 %: 1,16–2,67) y metástasis inicial (HR = 2,08; IC95 %: 1,49–2,88)conservaron asociaciones independientes. La supervivencia libre de recurrencia estimada a 24 mesesfue de 40,9 % en los casos con ctDNA posoperatorio detectable y 73,7 % en los no detectables; elcontraste log-rank fue significativo (χ2 = 68,49; p < 0,001). La diferencia entre el fuerte efecto noajustado del ctDNA y su atenuación tras el ajuste indicó que, dentro de la estructura simulada,parte de su información pronóstica se superpone con la extensión residual, los márgenes, el grado yla enfermedad metastásica.Tabla 3. Modelos multivariables de recurrencia y tiempo hasta recurrenciaPredictorOR ajustado(IC95 %)pHR ajustado(IC95 %)pctDNA posoperatoriodetectable1,16 (0,65–2,05)0,6181,15 (0,79–1,68)0,454Margen R1 vs. R03,03 (2,16–4,24)< 0,0012,34 (1,82–3,01)< 0,001Margen R2 vs. R03,93 (2,23–6,93)< 0,0012,46 (1,71–3,52)< 0,001Grado intermedio vs. bajo1,55 (0,92–2,62)0,1011,44 (0,93–2,24)0,103Grado alto vs. bajo1,92 (1,17–3,17)0,0101,76 (1,16–2,67)0,008Metástasis inicial3,26 (1,97–5,39)< 0,0012,08 (1,49–2,88)< 0,001Tamaño tumoral (por 5 cm)0,95 (0,77–1,18)0,6490,99 (0,85–1,15)0,856NF11,13 (0,85–1,51)0,3851,13 (0,91–1,41)0,272Terapia adyuvante0,88 (0,65–1,19)0,4100,88 (0,70–1,11)0,276Localización retroperitoneal1,10 (0,79–1,53)0,5721,05 (0,82–1,36)0,693D.Evolución longitudinal del ctDNALa trayectoria longitudinal mostró comportamientos diferenciados entre los casos con y sinrecurrencia. En los casos sin recurrencia, la mediana de ctDNA disminuyó desde 5,400 % en elmomento preoperatorio hasta 1,068 % en el posoperatorio y continuó descendiendo a 0,907 %,0,756 %, 0,649 % y 0,515 % a los 3, 6, 12 y 24 meses, respectivamente. En contraste, los casosque desarrollaron recurrencia partieron de una mediana preoperatoria de 5,949 %, disminuyeroninicialmente a 1,687 % después de la cirugía y posteriormente mostraron un incremento progresivo:2,355 % a los 3 meses, 2,746 % a los 6 meses, 3,876 % a los 12 meses y 6,921 % a los 24 meses.Fig. 3. Evolución longitudinal del ctDNA según recurrencia.A los 24 meses, el intervalo intercuartílico fue de 0,343–0,661 % en los casos sin recurrencia y de4,807–10,193 % en los casos con recurrencia. La separación creciente entre ambas trayectorias fueJeton A. et al.Detección por ADN tumoral circulante e intervención citorreductora multiorgánica en MPNSTretroperitoneales y cervicofaciales61
ISSN-e: 2542-3401Período: octubre–diciembre, 2026Universidad, Ciencia y TecnologíaVol. 30, Núm. 133 (pp. 52–63)coherente con las reglas longitudinales establecidas antes del análisis. En particular, la posibilidadde un ascenso molecular previo a la recurrencia radiológica fue incorporada explícitamente almecanismo de simulación; por tanto, este patrón debe interpretarse como comportamiento delmodelo y no como demostración clínica de anticipación diagnóstica.CONCLUSIONESEl análisis de la cohorte sintética permitió identificar diferencias relevantes entre los MPNSTretroperitoneales y cervicofaciales.Los tumores retroperitoneales presentaron mayor tamaño,volumen tumoral, concentración preoperatoria de ctDNA, frecuencia de alto grado histológicoy necesidad de intervenciones multiorgánicas o multiestructurales. Sin embargo, la localizaciónanatómica no mostró una asociación independiente con la recurrencia, lo que indica que la evoluciónsimulada estuvo determinada principalmente por características biológicas y quirúrgicas del tumor.El ctDNA preoperatorio mostró relaciones consistentes con distintos indicadores de carga yagresividad tumoral, especialmente con la carga de alteraciones del número de copias, el SUVmax,el índice fragmentómico y el volumen tumoral. Asimismo, presentó capacidad discriminativa paraidentificar escenarios con metástasis inicial y tumores de alto grado, lo que respalda su utilidadpotencial como componente complementario de la caracterización preoperatoria dentro del modelosimulado.La persistencia posoperatoria de ctDNA se asoció inicialmente con una mayor frecuencia derecurrencia y con menor supervivencia libre de recurrencia. No obstante, esta asociación perdióindependencia después del ajuste multivariable. Los márgenes quirúrgicos R1 y R2, la presencia demetástasis inicial y el alto grado histológico conservaron una influencia significativa, lo que sugiereque el ctDNA posoperatorio puede reflejar parcialmente la carga residual y la agresividad tumoralexpresadas por estas variables.El seguimiento longitudinal mostró una disminución progresiva del ctDNA en los casos sinrecurrencia y una elevación posterior en aquellos que desarrollaron recurrencia. Aunque el modelopermitió representar escenarios de incremento molecular previo a la evidencia radiológica, estaanticipación deriva de reglas explícitas de simulación y no debe interpretarse como demostraciónclínica de detección precoz.En consecuencia, los resultados respaldan el valor metodológico de integrar ctDNA, característi-cas tumorales, márgenes quirúrgicos y seguimiento longitudinal dentro de modelos de simulación deMPNST. Sin embargo, las asociaciones observadas corresponden exclusivamente al comportamientode una cohorte sintética y requieren validación posterior con datos clínicos reales antes de cualquieraplicación diagnóstica, pronóstica o terapéutica.REFERENCIAS[1] A.-H. Al-Mistarehi et al., “An assessment of surgical outcomes in malignant peripheral nervesheath tumors: A systematic review and meta-analysis of surgical interventions,” Cancers,vol. 17, no. 12, p. 1997, Jun. 2025.[2] C. C. H. Stucky, K. N. Johnson, R. J. Gray, B. A. Pockaj, I. T. Ocal, P. S. Rose, and N. Wasif,“Malignant peripheral nerve sheath tumors (mpnst): The mayo clinic experience,” Annals ofSurgical Oncology, vol. 19, no. 3, pp. 878–885, Mar. 2012.[3] B. Dingley, M. Fiore, and A. Gronchi, “Personalizing surgical margins in retroperitonealsarcomas: An update,” Expert Review of Anticancer Therapy, vol. 19, no. 7, pp. 613–631, Jul.2019.[4] J. J. Szymanski et al., “Cell-free dna ultra-low-pass whole genome sequencing to distinguishmalignant peripheral nerve sheath tumor (mpnst) from its benign precursor lesion: A cross-sectional study,” PLOS Medicine, vol. 18, no. 8, p. e1003734, Aug. 2021.[5] R. T. Sundby et al., “Early detection of malignant and premalignant peripheral nerve tumorsusing cell-free dna fragmentomics,” Clinical Cancer Research, vol. 30, no. 19, pp. 4363–4376,Oct. 2024.Jeton A. et al.Detección por ADN tumoral circulante e intervención citorreductora multiorgánica en MPNSTretroperitoneales y cervicofaciales62
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